Tras un duro día de trabajo y mil quehaceres más, nos percatamos del profundo cansancio acumulado de la jornada. Tenemos muuucho sueño y una imagen fugaz nos pasa por la cabeza: la cama perfecta, esa en la que dormir se convierte en un gran placer. Una dulce colcha sedosa, una almohada esponjosa sobre la que descansar y por supuesto, unas suavísimas sábanas entre las que acurrucarnos.

 

Pero ¿cómo conseguir esta suavidad? Te damos los tips perfectos para que tus sábanas se mantengan intactas con el tiempo y mullidas.

1. Lo que debes hacer ante todo es cuidar el lavado de las piezas. Se deben lavar en agua fría, a un máximo de 30 º. Nunca más de esto, ya que el algodón podría encoger.

2. El jabón líquido también es clave para este lavado. Nunca en polvo, pues estropearía el tacto del tejido y no obtendríamos el resultado que necesitamos: unas sábanas dignas de la cama más relajante del mundo.

3. Para lograr un aspecto impoluto hemos de tenderlas bien extendidas para favorecer al posterior doblado del artículo.

4. Sería aconsejable almacenarlas en un lugar que esté libre de humedades, pues nos ayudará a mantener sano el tejido. Debido a su alta higroscopicidad (capacidad de absorber agua) la fibra podría aumentar de tamaño.

5. Podrás usarlas en cualquier momento del año, pero serán especialmente beneficiosas en verano debido a su tejido transpirable y propiedades antibacterianas.

¿Hemos resuelto tus dudas? Cuida tus sábanas de algodón y convierte tu cama en el lugar de paz que deseas.